Tras más de tres meses de negociaciones, no-negociaciones, acusaciones cruzadas y multitud de vetos va llegando la hora de aceptar que un pacto entre Podemos y Ciudadanos es virtualmente imposible y que, en caso de darse, sería extremadamente inestable y efímero. Las razones son muchas, pero todas confluyen en lo mismo: el agua y el aceite por más que lo intente Pedro Sánchez a la desesperada no se disuelven.
No hay comentarios:
Publicar un comentario